AGRADECIMIENTO
Durante siglos la fiesta patronal se autofinanció gracias a los diferentes recursos económicos de un beneficio eclesiástico y de varios impuestos municipales cedidos por Xàtiva y el propio ayuntamiento. El proceso desamortizador llevado a cabo por el Estado a mediados del siglo XIX rompió totalmente este esquema y obligó a las autoridades a buscar nuevas fuentes de financiación. Así surgió l´oferiment a finales del año 1856 y se transformó la función del ” luminero ” o llumener, que pasó de gestionar los recursos habilitados a realizar una sensible aportación económica personal. Consecuentemente el cargo dejó de ser de nombramiento para pasar a ser una opción personal, aunque limitada de hecho a personas pudientes, bajo el control y sobre todo la salvaguarda económica del ayuntamiento.
Al tratarse de la fiesta patronal el alcalde o alguno de los ediles se vieron obligados a ejercer de facto la antedicha tutela hasta la segunda mitad del siglo pasado ante la reiterada falta de ” festeros ” voluntarios. A partir de 1955 la gestión de la fiesta pasó ya definitivamente a manos de los festeros, presentados más o menos espontáneamente, con la consiguiente cesión de responsabilidades, que no ha ido acompañada de los recursos suficientes. De ahí la necesidad de buscar nuevas y novedosas fuentes de financiación, entre las que cabe señalar la clásica venta de lotería y sobre todo el ” abono ” anual, materializado en el conocido ” cartonet “, que se popularizó hace ya más de treinta años…. Sigue en PortalComarcal.es


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